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Andropausia

Andropausia, ¿mito o realidad?

andropausiaEn los últimos años estamos asistiendo a un creciente interés por el envejecimiento masculino y sus consecuencias. Este nuevo entusiasmo es debido por un lado al aumento de la expectativa de vida del varón y por otro a la demanda de la sociedad por una mayor calidad de vida, una vez que se han alcanzado unas cotas de salud y supervivencias mayores.

¿Qué es la Andropausia?

Se define como Andropausia al declive gradual de todas las funciones fisiológicas del varón, desde las cognitivas hasta las físicas, incluyendo la perdida de concentración y de memoria; debilidad muscular; incremento y redistribución de la grasa; disminución de la masa ósea y osteoporosis; disminución del apetito y potencia sexual, etc.

Actualmente a este proceso de envejecimiento en relación con el déficit de andrógenos (hormona masculina) se define como síndrome de ADAM (Androgen Deficency Aging Male) que corresponde al las iniciales en Ingles de deficiencia androgénica del varón mayor.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnostico clínico de la andropausia no es sencillo. No se da en todos los varones, ni a la misma edad, ni de forma tan llamativa como en las mujeres con la perdida de la menstruación en la menopausia.

Los rasgos clínicos del síndrome ADAM son variados. Se puede producir una disminución de los deseos sexuales y de la calidad de las erecciones, con reducción de las erecciones nocturnas. Se pueden producir cambios de carácter, con disminución de la actividad intelectual, de la memoria, de la orientación espacial, con fatiga, tendencia a al depresión, cambios emotivos e irritabilidad. Se asocia con disminución de la masa muscular junto con reducción de la fuerza y resistencia física. Se produce perdida del vello corporal y alteraciones de la piel, disminución de la densidad ósea con tendencia a la osteoporosis y un aumento y redistribución de la grasa visceral (Tabla I).

Para indagar sobre su aparición y facilitar su diagnostico clínico se han desarrollado diversos cuestionarios siendo el mas empleado el de la Universidad de San Luis (Tabla II).

En cuanto al diagnostico analítico el dato mas relevante es la disminución de la fracción activa en sangre de la testosterona (hormona masculina por excelencia).

¿Cuándo y como puede tratarse?

El tratamiento estaría indicado en aquellos casos en que la deficiencia androgénica sea notable desde el punto de vista analítico y asociado a cambios clínicos evidentes, siempre que no existe una contraindicación formal para el tratamiento sustitutivo con andrógenos como la existencia de un cáncer de próstata.

El objetivo fundamental del tratamiento es la reposición de los niveles de testosterona para restaurar las funciones sexuales, la libido y las ganas de vivir, consiguiendo simultáneamente otros objetivos como la prevención de la osteoporosis, mantener la fortaleza y el vigor físico y la capacidad intelectual.

Existen diversas formas de tratamiento sustitutivo de la testosterona como la administración intramuscular y oral, y mas recientemente la vía transdermica con parches y geles, y en fase de investigación los implantes subcutáneos.

El tratamiento ha de realizarse siempre bajo supervisión medica por los efectos que pueden tener dicha terapia sobre los lípidos, retención de líquidos y la próstata, entre otros, debiendo reevaluase periódicamente al paciente con el fin de vigilar que no aparezcan efectos indeseables y controlar la efectividad del mismo.

  • Disminución del deseo sexual y de la calidad de la erección. Reducción de las erecciones nocturnas,
  • Cambios de carácter, disminución de la actividad intelectual, de la memoria, de la orientación espacial, con fatiga, depresión, cambios emotivos e irritabilidad.
  • Disminución de la masa muscular con reducción de la fuerza y vigor físico.
  • Disminución del vello corporal y alteraciones en la piel.
  • Disminución de la densidad ósea y osteoporosis.
  • Aumento y redistribución de la grasa visceral

  1. ¿Ha disminuido su apetito sexual?
  2. ¿Siente falta de energía?
  3. ¿Ha disminuido su fortaleza y resistencia físicas?
  4. ¿Ha perdido estatura?
  5. ¿Ha notado una disminución en sus ganas de vivir?
  6. ¿Se siente triste e irritable?
  7. ¿Sus erecciones son menos potentes?
  8. ¿Ha notado una disminución en su habilidad para los deportes?
  9. ¿Se queda dormido después de la cena?
  10. ¿Ha notado una disminución de su capacidad para el trabajo?

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