El 14 de marzo se celebra el Día Internacional de la Incontinencia Urinaria, la cual afecta a más de 6,5 millones de personas en España y a 400 millones de personas en todo el mundo. La incontinencia urinaria es la falta de control de la vejiga urinaria que ocasiona pérdida involuntaria de orina, y afecta de modo social, médico y/o higiénico tanto a hombres como a mujeres.
La incontinencia urinaria se define como cualquier pérdida involuntaria de orina. Está asociada principalmente a esfuerzos como toser, estornudar o tomar un peso. Otra causa está relacionada al deseo urgente de orinar, conocida como urge incontinencia.
A nivel mundial, una de cada cuatro mujeres mayores de 35 años y uno de cada cuatro hombres de más de 40 años sufren pérdidas de orina.
Sin embargo, a pesar del elevado número de afectados, la incontinencia urinaria sigue considerándose un tabú a nivel social, lo que agrava el impacto psicológico de los que la sufren que, en la mayoría de ocasiones, la mantiene en silencio. De hecho, un 50% no consulta ni busca ayuda en el especialista médico.
En el Servicio de Urología del Hospital San Rafael disponemos de todas las modalidades de tratamiento efectivas y disponibles para la incontinencia urinaria y los problemas de suelo pélvico. Debiendo ser consciente el paciente que no existe un único tratamiento para una determinada incontinencia, que este debe ser individualizado a cada paciente en función del diagnóstico exacto, pero también condicionado al estado médico del paciente, a su situación social y por supuesto a sus preferencias personales. Es importante acudir a consulta médica cuando comienzan a aparecer los síntomas para poder enfrentar el problema lo más rápidamente posible, porque la incontinencia urinaria tiene solución.
Datos de interés sobre la incontinencia urinaria
- A medida que aumenta la edad se incrementa la incidencia de esta patología, pero no es el único condicionante.
- Además de la cirugía, existen otros tratamientos efectivos contra la incontinencia urinaria como terapias de la conducta, fármacos, ejercicios físicos específicos y una amplia gama de productos para cubrir las distintas necesidades.
- Padecer incontinencia urinaria no implica tener que reducir la actividad física. Realizar ejercicios que permitan un reforzamiento de los músculos del suelo pélvico contribuirá a mejorar la situación del paciente.
- Al beber menos líquido, la orina se vuelve más concentrada, lo que provoca una irritación en la vejiga y en consecuencia mayor frecuencia de las visitas al baño.
- La incontinencia urinaria afecta tanto a hombres como a mujeres. El 63% de los hombres espera hasta un año para consultar sus síntomas con un profesional sanitario.
- Existen productos para las pérdidas de orina en hombres. En el mercado existen variedad de productos destinados al público masculino, pero solo el 7% de ellos los usan.
- No existe relación alguna que vincule la incontinencia urinaria con la reducción de la virilidad o de la erección.
- La incontinencia urinaria se debe principalmente al debilitamiento del suelo pélvico y existen soluciones para paliarlo y minimizar sus efectos. Muchas mujeres necesitarán fortalecer la musculatura con rehabilitación, otras precisarán de una intervención quirúrgica. La valoración ha de realizarla un especialista.
- Los ejercicios de Kegel también mejoran la vida sexual de la mujer. Estos ejercicios fortalecen los músculos vaginales, aprendiendo a contraerlo y relajarlo y proporcionan a la mujer un mayor placer durante las relaciones sexuales.
- Muchas mujeres utilizan compresas y protectores para la menstruación cuando empiezan a observar pérdidas de orina, pero estos no están diseñados para las características propias de la orina. Para ello, existen protecciones específicas y su médico o enfermera le podrán asesorar sobre éstos.
