Un innovador estudio publicado en Nature Communications ha revelado un método para decodificar la presión de la vejiga humana a partir de la actividad de la médula espinal, lo que representa un importante paso hacia nuevos tratamientos personalizados para la incontinencia urinaria.
El trabajo, liderado por investigadores de la Escuela de Ingeniería Viterbi y la Escuela de Medicina Keck de la University of Southern California (USC), demuestra por primera vez que ciertas áreas de la médula espinal reflejan de forma precisa el nivel de llenado de la vejiga. Este hallazgo podría permitir desarrollar dispositivos que alerten a los pacientes sobre el estado de su vejiga, ayudándoles a recuperar el control urinario.
“Es un problema muy deshumanizante, con consecuencias que van más allá de lo físico, incluyendo la salud mental”, afirmó el profesor Vasileios Christopoulos, uno de los autores principales del estudio.
El procedimiento utilizó ecografía funcional (fUSI), una técnica de neuroimagen mínimamente invasiva, en pacientes que ya estaban siendo operados para implantar estimuladores medulares. Gracias a esta intervención, se logró observar en tiempo real como algunas zonas de la médula espinal se activaban o desactivaban en relación con la presión dentro de la vejiga.
Este enfoque pionero abre el camino a nuevas terapias de neuromodulación para disfunciones urinarias, combinando intervenciones invasivas, no invasivas y farmacológicas en una estrategia de medicina de precisión. Los investigadores esperan que estos avances lleguen a millones de personas que viven con esta condición en todo el mundo.
“Es emocionante ver cómo una técnica segura puede darnos información inédita sobre el sistema nervioso humano”, concluyó el investigador postdoctoral Kofi Agyeman.
