Un estudio pionero realizado por investigadores del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI RMA GLOBAL), en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria Hospital La Fe (IIS La Fe), ha revelado un hallazgo preocupante: la quimioterapia en pacientes con cáncer testicular puede inducir cambios en el ADN del esperma, incluso años después de haber superado la enfermedad.

El estudio, que ha sido publicado recientemente, analizó muestras de esperma de pacientes que habían recibido tratamiento contra el cáncer testicular, observando alteraciones genéticas significativas en el ADN del esperma cuatro años después de la remisión. Este hallazgo es crucial, ya que sugiere que los efectos de la quimioterapia en la fertilidad masculina pueden ser más duraderos y complejos de lo que se pensaba anteriormente.

“La quimioterapia es una herramienta vital en la lucha contra el cáncer testicular, pero nuestro estudio indica que puede tener consecuencias a largo plazo en la salud reproductiva de los pacientes”, explicó el Dr. Andrés Requena, uno de los principales investigadores del estudio. “Estos cambios en el ADN del esperma podrían tener implicaciones para la fertilidad y potencialmente afectar a la salud de la descendencia”.

Los investigadores del IVI y del IIS La Fe han trabajado en este estudio durante varios años, utilizando tecnologías avanzadas de secuenciación genética para identificar las mutaciones y cambios estructurales en el ADN del esperma post-tratamiento. Estos hallazgos subrayan la importancia de considerar la salud reproductiva en la planificación del tratamiento del cáncer testicular, especialmente en pacientes jóvenes que podrían querer formar una familia en el futuro.

Este descubrimiento también abre nuevas vías de investigación para evaluar los riesgos potenciales para la descendencia y para desarrollar estrategias que minimicen el impacto de la quimioterapia en la salud genética de los pacientes.

Los expertos recomiendan a los pacientes que planean someterse a quimioterapia para el cáncer testicular que consideren opciones como la criopreservación de esperma antes del inicio del tratamiento, como medida preventiva para preservar la fertilidad. Además, este estudio resalta la necesidad de un seguimiento a largo plazo de la salud reproductiva en los sobrevivientes de cáncer.

Este avance en la investigación representa un paso importante hacia la comprensión de los efectos colaterales del tratamiento oncológico y subraya la necesidad de una atención integral y personalizada para los pacientes con cáncer testicular.