La pandemia del covid19, un virus que nadie esperaba y que ha paralizado nuestra vida a nivel mundial, nos ha enseñado lo importante que es invertir en I+D y en el diagnóstico temprano de las enfermedades. Aunque el coronavirus ha colapsado la actividad sanitaria en el último año y medio, el resto de las patologías, como el cáncer, siguen siendo la lacra del siglo XXI.

Pacientes con cáncer alargaron su vida durante 4 meses más

La buena noticia ha llegado en el último congreso anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología, donde se ha hablado de la teragnosis, la nueva esperanza en los tratamientos contra el cáncer en los que la quimioterapia ya ha fallado. En dicho congreso se presentó un ensayo realizado en 831 pacientes con cáncer de próstata terminal y que, gracias a la teragnosis, aumentaron su esperanza de vida cuatro meses más.

El término es una combinación de terapia más diagnosis y es lo más novedoso en la medicina nuclear, aquella que usa radiofármacos para el diagnóstico y el tratamiento de una gran variedad de enfermedades oncológicas, neurológicas o cardiovasculares, sobre todo en los tumores neuroendocrinos y en el cáncer de próstata con pronóstico terminal.

El médico Michael Morris, del Centro Oncológico Memorial Sloan Kettering, en Nueva York, ha presentado en el congreso de ASCO los últimos resultados de la teragnosis contra el cáncer de próstata avanzado. La técnica consiste en utilizar una molécula con alta afinidad por la PSMA, que es una proteína que suele estar en grandes cantidades en las células del cáncer de próstata. Para hacer el diagnóstico, esa molécula afín al PSMA se une a un elemento químico radiactivo, el galio-68, que brilla en una exploración con tomografía por emisión de positrones (PET). Para el tratamiento, la misma molécula se une a otro elemento químico, el lutecio-177, que emite una radiación local que mata a las células cancerosas. Es como disparar primero una flecha con una bombilla y después otra flecha con una pequeña carga explosiva.

En el ensayo de Morris participaron 831 pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración y metástasis, un tipo de tumor habitualmente letal. Los enfermos que recibieron el tratamiento con teragnosis vivieron 15,3 meses, frente a los 11,3 meses de los hombres a los que se administró una terapia estándar. Cuatro meses de diferencia —un 35% más— pueden parecer poca cosa, pero se trataba de pacientes prácticamente desahuciados, en los que ya habían fallado la quimioterapia y los tratamientos hormonales.

Eficaz en tumores neuroendocrinos y cáncer de próstata

Se basa en la aplicación de moléculas unidas a isótopos radiactivos para el diagnóstico y tratamiento de dichas enfermedades. Estas moléculas se unen al galio-68, un elemento químico radiactivo, que brilla en una exploración con tomografía por emisión de positrones (PET).

Así, para el tratamiento, esta misma molécula se une al lutecio-177, otro elemento químico, que emite una radiación local que mata a las células cancerosas.