En este vídeo que compartimos, el paciente Alicio Rodríguez comparte su experiencia tras operarse de cáncer de próstata con cirugía robótica con el Robot da Vinci por el equipo de Urología del Hospital San Rafael.
«La cirugía tradicional es bastante cruenta como todos sabemos o por lo menos hemos oído y hemos sentido de algún paciente que se ha practicado con lo cual el robot hace que la cirugía sea menos cruenta en ese sentido y el sangrado o sea mínimo prácticamente.
La endoscopia manual hubiera sido el caso era también bastante fiable pero creo que la precisión de un instrumento quirúrgico como es el da Vinci pues para mí sería mucho más, fundamentalmente porque yo trabajo también con máquinas de laboratorio de bioquímica para el negocio de mi empresa y creo que la precisión de una máquina es mayor que la que tiene el ser humano.
Comprobé que el periodo de postoperatorio era tan corto como 2 – 3 días y en 48 – 72 horas ya estaba en mi casa sin dolores y sin problemas de ningún tipo no crea esas expectativas posteriores de ser una persona disminuida en algún sentido.
Incontinencia urinaria e impotencia
Hablando del sexo masculino lo que más nos preocupa son los aspectos fundamentales que es la incontinencia y la impotencia. En ese sentido y hablándolo previamente a la intervención el doctor me comentó efectivamente que la incontinencia iba a estar durante un período de tiempo que variaba en función de cada persona pero que era relativamente corto. En mi caso no llegó a tres meses y después absolutamente sin ningún tipo de incontinencia.
En cuanto a la impotencia, me dio la gran alegría que saliendo un poco del tema de la anestesia me comentó el doctor que habían conservado los dos aces nerviosos que en algún caso cuando el tumor es un poquito grande ya está rozando la cápsula pues hay que cortar, y en este caso pues es menos efectivo, con lo cual yo me llevé una alegría y en la práctica sí es decir el postoperatorio también concluía con unas explicaciones previas que me habían dado y que realmente era de lo que pensaba, no era la incontinencia que si la impotencia que también, sino fundamentalmente en que el cirujano en este caso que está delante de una consola haga su trabajo suficientemente con precisión para extirpar la glándula prostática que no quede resto de tejido y que no haya una complicación de cualquier otro tipo, como fístulas o con muchas otras complicaciones neurológicas que pueda haber con la vejiga y la uretra con lo cual para mí lo fundamental era que físicamente yo estuviese bien después de la operación, como así fue».
