La urostomía es una cirugía que permite a las personas eliminar la orina del cuerpo cuando la vejiga no puede cumplir esa función de manera natural. Se trata de una intervención que cambia la manera en que se expulsa la orina, creando una nueva vía de salida a través del abdomen. Aunque puede sonar compleja, para muchos pacientes representa una segunda oportunidad para recuperar calidad de vida tras enfermedades graves.

¿Qué es una urostomía?

En una urostomía, el cirujano desvía la orina desde los riñones hacia una abertura en la pared abdominal llamada estoma. Generalmente, se utiliza un segmento del intestino para conectar los uréteres (conductos que transportan la orina desde los riñones) con esa apertura.

La orina sale de forma continua a través del estoma y se recoge en una bolsa especial adherida a la piel.

¿Cuándo se necesita?

Este procedimiento suele indicarse cuando la vejiga no funciona correctamente o ha debido ser extirpada. Las causas más frecuentes incluyen:

  • Cáncer de vejiga, en casos avanzados o recurrentes.
  • Daños graves en la vejiga por radioterapia o infecciones crónicas.
  • Malformaciones congénitas del aparato urinario.
  • Traumatismos severos.

Tipos de urostomía

Existen distintas técnicas quirúrgicas, entre ellas:

  • Conducto ileal: la más común, utiliza un fragmento del intestino delgado para redirigir la orina hacia el estoma.
  • Reservorio continente interno: crea un “depósito” interno con parte del intestino, al que el paciente accede mediante una sonda para vaciarlo periódicamente.
  • Neovejiga ortotópica: en algunos casos, se construye una vejiga artificial con tejido intestinal, conectada a la uretra, lo que permite orinar de manera más natural.

La vida después de una urostomía

La adaptación tras la cirugía requiere tiempo, pero con el apoyo adecuado la mayoría de las personas puede retomar sus actividades habituales. Algunos aspectos clave son:

  • Cuidado del estoma: mantener la piel alrededor limpia y seca para evitar irritaciones.
  • Uso de dispositivos recolectores: existen bolsas discretas, seguras y adaptadas a diferentes estilos de vida.
  • Apoyo psicológico y social: aceptar el cambio puede ser difícil, por lo que los grupos de pacientes y la educación sanitaria resultan fundamentales.
  • Actividad física y alimentación: la mayoría de pacientes puede realizar ejercicio y mantener una dieta variada, con algunas recomendaciones específicas según cada caso.

Grupo Urológico San Rafael, a través de su fundación, FIGUS, ofrece una atención gratuita, personalizada y humana a través de nuestra consulta de enfermería especializada en ostomías digestivas (ileostomía, colostomía) y urostomías.

Un cambio que devuelve calidad de vida

Aunque la urostomía supone una transformación significativa, para miles de personas en todo el mundo es una solución eficaz que les permite dejar atrás los síntomas incapacitantes de su enfermedad. Gracias a los avances médicos y a los dispositivos actuales, vivir con una urostomía es compatible con una vida plena, activa y saludable.