Un estudio reciente publicado por la Comisión sobre el Cáncer de Próstata en la revista médica «The Lancet» ha encendido las alarmas sobre un inminente aumento en los casos de cáncer de próstata a nivel mundial. Los hallazgos, que se han presentado durante el Congreso de la Asociación Europea de Urología que se está celebrando del 5 al 8 de abril, proyectan que en los próximos 20 años se duplicarán los casos de esta enfermedad, con un incremento del 85% en las muertes asociadas. Este informe plantea un desafío significativo para la salud pública global, ya que los científicos reconocen la dificultad de prevenir este aumento mediante cambios en el estilo de vida o intervenciones sanitarias.

Según las estimaciones del estudio, entre 2020 y 2040, los casos de cáncer de próstata pasarán de 1,4 millones a 2,9 millones por año a nivel mundial. Esta tendencia alarmante será más pronunciada en los países de ingresos bajos y medianos, donde se espera que los mayores incrementos se concentren. Paralelamente, se prevé que las muertes relacionadas con esta enfermedad aumenten drásticamente, de 375.000 en 2020 a casi 700.000 en 2040.

Variaciones globales en la incidencia (A) y la mortalidad (B) del cáncer de próstata, 2020

Variaciones globales en la incidencia (A) y la mortalidad (B) del cáncer de próstata, 2020 (Estudio The Lancet).

Un aspecto preocupante es la subestimación de estas cifras, ya que la falta de información y diagnóstico en los países de ingresos bajos y medianos sugiere que los números reales podrían ser aún más altos. Esta situación plantea una carga desproporcionada de la enfermedad en estas regiones, donde los recursos de atención médica suelen ser limitados.

El cáncer de próstata ya es una causa importante de morbilidad y mortalidad a nivel mundial, representando el 15% de todos los cánceres masculinos. En países como el Reino Unido, es la segunda causa más común de muerte por cáncer en hombres. En España, se estima que habrá más de 30.000 nuevos casos de cáncer de próstata este año, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

El envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida contribuyen significativamente a esta tendencia. Dado que los principales factores de riesgo, como la edad y los antecedentes familiares, son inevitables, resulta imperativo desarrollar estrategias efectivas de detección y prevención.

El riesgo relativo a desarrollar cáncer de próstata para un hombre menor de 65 años con mutación del gen BRCA1 es 1,8 veces superior respecto a la población masculina en general, mientras que si la mutación es en el gen BRCA2 el riesgo aumenta 8,6 veces.

El profesor Nick James, autor principal del informe, advierte sobre la necesidad de actuar con prontitud. Destaca la importancia de implementar programas educativos y de detección temprana para abordar esta creciente carga de enfermedad, especialmente en países de ingresos bajos y medios.

En cuanto a las estrategias de detección, el informe sugiere un enfoque más selectivo, utilizando resonancia magnética en combinación con pruebas de PSA para identificar a hombres con alto riesgo. Esto podría reducir el sobrediagnóstico y el sobretratamiento, asegurando que se detecten y traten adecuadamente los casos más graves.

Hay que mejorar el diagnóstico precoz y seguir las recomendaciones de cribado estratificado de la Comisión Europea

Sin embargo, se reconoce la necesidad urgente de realizar ensayos de detección del cáncer en países de ingresos bajos y medianos, donde la mayoría de los hombres son diagnosticados en etapas avanzadas de la enfermedad. La concienciación pública y la mejora de las instalaciones de atención médica son esenciales para abordar esta brecha en la atención del cáncer de próstata.

En última instancia, este informe destaca la importancia de adaptar la atención médica para hacer frente al aumento de enfermedades relacionadas con el envejecimiento de la población masculina. Se requiere una acción coordinada a nivel global para enfrentar este desafío creciente y garantizar un acceso equitativo a la atención médica para todos, independientemente del nivel de ingresos.