La ostomía —ya sea urostomía, colostomía o ileostomía— suele representar un cambio importante en la vida de cualquier persona. Una de las dudas más frecuentes tras la cirugía es si se podrá volver a realizar actividad física o practicar deporte. La respuesta es sí: la mayoría de las personas con una ostomía pueden llevar una vida activa, incluyendo ejercicio regular y deportes, siempre que se haga con las precauciones adecuadas y con el acompañamiento del equipo sanitario.

¿Por qué es beneficioso el deporte después de una ostomía?

El ejercicio aporta numerosos beneficios físicos y emocionales, especialmente después de una intervención urológica o digestiva:

  • Mejora la condición cardiovascular
  • Favorece el tránsito intestinal y el bienestar general
  • Fortalece el sistema inmunitario
  • Reduce el estrés y mejora el estado de ánimo
  • Ayuda al control del peso, reduciendo el riesgo de hernias paraestomales

La clave está en retomar la actividad de forma progresiva y segura.

¿Cuándo se puede empezar a hacer ejercicio?

El tiempo de recuperación varía según el tipo de cirugía, la técnica utilizada y la condición general del paciente. En líneas generales:

  • Ejercicio suave (caminar, estiramientos): suele iniciarse a las pocas semanas, siguiendo indicaciones médicas.
  • Actividades moderadas (bicicleta estática, natación suave, yoga adaptado): pueden incorporarse cuando el cirujano confirme una adecuada cicatrización.
  • Deportes más intensos (correr, entrenamiento de fuerza, deportes de equipo): deben retomarse de forma gradual, con valoración previa para prevenir hernias o lesiones.

Siempre es recomendable una revisión con el especialista o con un fisioterapeuta de suelo pélvico o de rehabilitación postquirúrgica.

 

Deportes recomendados

Muchas disciplinas son perfectamente compatibles con una ostomía:

  • Caminar y senderismo
  • Natación
  • Ciclismo
  • Pilates, yoga o gimnasia suave
  • Entrenamiento de fuerza supervisado, con énfasis en técnica y protección abdominal
  • Deportes aeróbicos de bajo impacto

La natación merece mención especial: es una actividad segura, no daña la bolsa y ofrece beneficios globales para la musculatura y la respiración.

Deportes que requieren precauciones

Existen actividades que no están prohibidas, pero sí exigen una evaluación individual:

  • Levantamiento de pesas de alta intensidad
  • Deportes de contacto (fútbol, artes marciales, baloncesto, rugby)
  • Deportes con riesgo de traumatismos abdominales (surf, esquí, escalada)

En estos casos es indispensable disponer de un buen equipo de protección, fortalecer la musculatura del core y contar con la aprobación del especialista.

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Consejos prácticos para hacer deporte con una ostomía

1. Utilizar un soporte adecuado
Las fajas de ostomía o cinturones de sujeción ayudan a mantener la bolsa estable, reducen el riesgo de hernias y aumentan la comodidad durante el ejercicio.

2. Mantener la piel protegida
El sudor y el movimiento pueden irritar la zona periestomal. Es aconsejable utilizar productos específicos para el cuidado de la piel y revisar la base adhesiva tras la actividad.

3. Vaciar la bolsa antes de entrenar
Comenzar el ejercicio con la bolsa semivacía evita molestias y reduce el riesgo de fugas.

4. Ropa adecuada
La ropa elástica, transpirable y sin costuras en la zona de la ostomía mejora la comodidad y la sujeción.

5. Hidratación y nutrición
Especialmente importante en ileostomías y urostomías, donde la pérdida de líquidos y electrolitos puede ser mayor.

6. Progresión gradual
El aumento de intensidad debe ser lento y controlado, vigilando posibles signos de alarma como dolor abdominal, abultamientos sospechosos o cambios en la salida del estoma.

Aspecto emocional: recuperar la confianza

Retomar la actividad física no solo es un reto físico. Muchas personas con una ostomía experimentan inseguridad, miedo al rechazo o preocupación por el aspecto estético. El acompañamiento emocional, la educación sanitaria y el contacto con otros pacientes pueden ser de gran ayuda. La práctica deportiva contribuye enormemente a recuperar la autoestima y la sensación de normalidad.

Conclusión

Tener una ostomía no significa renunciar al deporte ni a una vida activa. Con una adecuada adaptación, asesoramiento profesional y los cuidados necesarios, el ejercicio se convierte en un aliado para la salud física y emocional. Desde el punto de vista urológico, mantenerse activo favorece la recuperación y mejora la calidad de vida a largo plazo.

FIGUS, la Fundación para la Investigación del Grupo Urológico San Rafael, cuenta con una consulta de atención integral, gratuita y personalizada a personas con ileostomías, colostomías y urostomías.

👉 Más información y citas en:

Web Fundación FIGUS
Teléfono: 648 648 882
Email: info@fundacionfigus.es

Imágenes cedidas por Coloplast, proveedor de material de la consulta gratuita de la Fundación para la Investigación del Grupo Urológico San Rafael, donde nuestro experto estomaterapéuta, Manuel Bona, ofrece su experiencia y dedicación a todos los pacientes que se animen a acudir.