El primer sábado de octubre, que este año se corresponde con el 1 de octubre de 2022, se celebra el Día internacional de las personas otomizadas en todo el mundo, con el fin de dar a conocer a toda la población esta situación con la que conviven algunas personas, después de haber sido sometidas a una intervención quirúrgica en la que se les ha practicado una ostomía.
Para tratar algunas enfermedades que afectan al aparato digestivo o al aparato urinario, es necesario modificar la anatomía de algunos órganos, como el intestino o los uréteres. Estos cambios se hacen en el quirófano y se denomina cirugía de ostomía. Mediante esta cirugía se crea una abertura artificial en el abdomen, el estoma, para derivar la salida de heces u orina al exterior.
La patología más frecuente que lleva a ser portador de una ostomía es el cáncer colorrectal o el cáncer de vejiga, pero también otros problemas en el aparato digestivo o en el sistema urinario.
Las ostomías se clasifican según el órgano sobre el que se interviene:
Ostomías digestivas: Su fin es la eliminación de las heces.
- Colostomía: Se denomina así cuando lo que se aboca al abdomen es el colon o intestino grueso.
- Ileostomía: Se denomina así cuando lo que se exterioriza es el intestino delgado (íleon).
Dependiendo de la parte del intestino donde se haga el estoma, las heces tendrán una u otra consistencia, pudiendo ser líquidas, semilíquidas, pastosas o sólidas firmes, en función del agua que pueda ser absorbida por su intestino. También pueden variar en cantidad y acidez.
Ostomías urológicas: Su fin es la eliminación de la orina.
- Urostomía: Se denomina así la derivación de la orina hacia el exterior sin pasar por la vejiga. Hay distintos tipos de urostomía. Una de ellas es la urostomía tipo Bricker, en el que los uréteres se derivan a un asa intestinal y es el intestino lo que se aboca al exterior.
- Nefrostomía: Es la colocación de una pequeña sonda o catéter (pequeño tubo) flexible que va desde el riñón al exterior a través de la piel para drenar la orina. Esta sonda se inserta a través de su espalda (en la zona lumbar) o costado
Según su permanencia, las ostomías pueden ser temporales o permanentes/definitivas.
Una ostomía es temporal en aquellas situaciones en las que se pretende excluir, por un tiempo, una zona del paso de los desechos, para favorecer de este modo su recuperación. Posteriormente, se procede al cierre de la abertura u ostomía (mediante cirugía) y a la unión o anastomosis, de modo que se restablece el tránsito normal.
Una ostomía es definitiva o permanente en aquellas situaciones en las que se extirpa la zona del órgano de manera definitiva y no es posible reconstruir el órgano ni el tránsito de manera funcional.
En España se calcula que hay aproximadamente unas 100.000 personas ostomizadas y cada año se suman unas 16.000.
La calidad de vida de la persona con una bolsa de ostomía después de la enfermedad, depende, entre otras cosas, del grado de aceptación de ella misma y de su entorno. El impacto será mínimo si cuenta con la ayuda y el asesoramiento de profesionales especializados y de esta manera la bolsa será vista como una solución y no un problema. Figus, la Fundación para la investigación Grupo Urológico San Rafael cuenta desde su creación en 2006 con una consulta gratuita donde una experta estomaterapéuta ofrece una atención integral en todos los aspectos de la ostomía y cuidados de enfermería especializada.
Tras una ostomía se puede hacer una vida absolutamente normal: trabajar, viajar, hacer deporte, bañarse en la playa o piscina, vestirse con la ropa que apetezca, etc. Si la persona adquiere una serie de rutinas para cuidar el estoma y para utilizar los dispositivos sanitarios necesarios, la ostomía pasa totalmente desapercibida para los demás.
Las personas necesitarán aprender a enfrentar ciertos sentimientos acerca de los cambios en su cuerpo e igualmente necesitará aprender cómo la operación ha cambiado su vida. Por ello, desde la consulta gratuita que ofrece FIGUS, se ayuda al paciente ostomizado en:
- Higiene del estoma.
- Cuidado de la piel periestomal.
- Elección de la bolsa o diferentes dispositivos.
- Irrigación.
- Dieta alimenticia.
- Prevención de posibles complicaciones.
- Apoyo a nivel físico y psíquico en el proceso de adaptación a su nueva situación.
Esta consulta está atendida por una enfermera experta en estomaterapia que está dedicada al cuidado de las heridas, de la incontinencia y, de forma global y especializada, de las necesidades específicas de las personas con ostomías. Esta profesional acompañará, asesorará y guiará al paciente en su proceso.
