La supervivencia de los pacientes diagnosticados con esta enfermedad se ha incrementado un 20%. Cada 11 de junio se celebra el Día Mundial del Cáncer de Próstata con la intención de dar visibilidad a esta patología que padecerá «uno de cada siete u ocho varones a lo largo de su vida», según la Asociación Española de Urología (AEU).

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo que no se pueden controlar se encuentra la edad. La probabilidad de padecer cáncer de próstata aumenta a partir de los 50 años, alrededor de 6 de cada 10 casos se diagnostican tras cumplir los 65 y la edad media de diagnóstico son los 75 años. La etnia también juega un papel en este tipo de cáncer siendo más frecuente en los varones de etnia negra y menos en los asiáticos.

Más allá de los familiares diagnosticados con el mismo tumor, también aumenta la probabilidad de padecer cáncer de próstata:

  • La obesidad.
  • La vida sedentaria.
  • Las dietas ricas en grasas.

Los síntomas que deben alertarnos

  • Dificultad para orinar o mucho dolor al hacerlo.
  • Aumento en el número de veces que vas al baño a orinar.
  • Problemas de incontinencia.
  • Pérdidas nocturnas de orina.
  • Bloqueo en la vía urinaria.
  • Orinar con sangre.

Se debe acudir cuanto antes al médico para realizar las pruebas necesarias si se tiene alguno de estos síntomas e incluso, como medida preventiva, en pacientes con historia familiar de cáncer de próstata.

Es muy importante que los hombres tengan conciencia de realizarse los cribados de manera seria, lo cual contribuye a minimizar el sobretratamiento de los cánceres evitando complicaciones que puede provocar, incluso la muerte.

La detección del cáncer de próstata se basas principalmente en la prueba de los niveles de antígeno prostático específico (PSA) y el tacto rectal.

La PSA no es un marcador del cáncer de próstata pero sí los niveles de PSA se correlacionan fuertemente con el riesgo y el resultado del cáncer de próstata.

La mayoría de los hombres con niveles elevados de PSA no tienen cáncer de próstata. Sólo alrededor del 25% con niveles de 4 a 10 ng/ml tienen una biopsia positiva para cáncer de próstata.

Por otro lado, el tacto rectal digital se centra en el tamaño y la consistencia de la próstata. La gran mayoría de los cánceres de próstata ocurren en la zona periférica y pueden palparse. De ahí la importancia de someterse a esta prueba.

El tacto rectal, el ‘enemigo’ del cáncer de próstata

Esta prueba es un examen médico que consiste en la introducción de un dedo por el ano para palpar el tamaño y estado de la próstata. Y aunque pueda resultar sorprendente, es uno de los argumentos más citados (según FIGUS, la Fundación para la Investigación del Grupo Urológico San Rafael) para no acudir al urólogo.

«Observamos que la prueba del tacto rectal sigue causando respeto entre la población masculina, cuando en realidad ya no es el instrumento más significativo para revisar la próstata u otras dolencias masculinas». “Los hombres tenemos menor esperanza de vida que las mujeres, sobre unos cinco años, pero en muchas ocasiones podríamos atrasar la mortalidad si tomáramos medidas para llevar una vida más saludable y acudiéramos con mayor asiduidad a visitar a los especialistas que pueden ayudarnos a prevenir y tomar conciencia sobre nuestra salud, como es el urólogo”, declara el doctor Andrés de Palacio España.

Examen rectal

El tacto rectal es indoloro y apenas dura unos segundos. Pero es una prueba que, junto a una analítica de sangre, permite no solo descartar el cáncer de próstata, sino la probabilidad de padecerlo en el futuro.

El primer signo de la enfermedad es el hallazgo de PSA (antígeno prostático específico) elevado en un análisis de sangre.

“Podemos asignar una probabilidad de que desarrolle el tumor y poder decirle que debe revisarse anual o bianualmente”, explica el doctor Fernándo González-Chamorro.

Precisamente, uno de los datos más reveladores sobre la falta del conocimiento entre la población masculina es que el 57% desconoce en qué consiste la determinación analítica en sangre del PSA, que permite detectar de forma precoz un posible caso de cáncer de próstata.