El tratamiento del cáncer de vejiga ha experimentado avances notables en los últimos años, aunque persiste un considerable margen de mejora. La administración directa de medicamentos en la vejiga ha sido una estrategia habitual, proporcionando tasas de supervivencia aceptables pero con una eficacia terapéutica limitada. Ahora, una innovadora técnica basada en nanorrobots ofrece resultados prometedores, según un estudio realizado por investigadores españoles y publicado en la revista Nature Nanotechnology.

El cáncer de vejiga, que se forma en los tejidos de la vejiga donde se almacena la orina, afectó a aproximadamente 21.700 personas en España en 2023, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Aunque las tasas de supervivencia superan el 70%, el margen de mejora sigue siendo amplio, especialmente en casos específicos.

El tratamiento convencional incluye la administración directa de medicamentos en la vejiga. A pesar de lograr tasas de supervivencia aceptables, su eficacia terapéutica deja mucho que desear. En busca de mejoras, los científicos han explorado tecnologías innovadoras, y los nanorrobots se presentan como una opción futurista, según los resultados preliminares de un estudio liderado por el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y el CIC biomaGUNE, en colaboración con el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona) y la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB).

Los nanorrobots, diminutas máquinas compuestas por una esfera porosa de sílice, se destacan por su capacidad autopropulsora en el interior del cuerpo. En un estudio con ratones, estos nanorrobots lograron reducir en un asombroso 90% el tamaño de tumores de vejiga con una sola dosis.

La clave de su eficacia radica en su diseño multifuncional. La esfera porosa de sílice incorpora la enzima ureasa, que reacciona con la urea en la orina, propulsando la nanopartícula. Además, contiene yodo radioactivo, un radioisótopo comúnmente utilizado en tratamientos localizados de tumores.

Samuel Sánchez, profesor de investigación ICREA en el IBEC y líder del estudio, enfatiza que este tratamiento innovador podría aumentar la eficiencia al reducir la necesidad de múltiples visitas hospitalarias. Actualmente, los pacientes con este tipo de tumores suelen visitar el hospital entre 6 y 14 veces. La administración localizada de nanorrobots que portan el radioisótopo disminuye la probabilidad de efectos adversos y favorece el efecto radioterapéutico en el tejido tumoral.

Aunque los resultados son esperanzadores, aún se requieren estudios preclínicos y clínicos adicionales para corroborar estos hallazgos. El equipo de investigación ya se encuentra abordando el siguiente desafío: estudiar si los tumores de vejiga reaparecen después de la administración de nanorrobots. A pesar de los obstáculos por delante, estos nanorrobots emergen como una innovadora y prometedora herramienta en la lucha contra el cáncer de vejiga.