El cáncer de próstata es el tumor más diagnosticado entre los hombres en España y el tercero con mayor mortalidad, tras el de pulmón y el colorrectal. Cada año se registran en torno a 30.000 nuevos casos, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), lo que lo convierte en un importante problema de salud pública.

A diferencia de otros tumores, como el de mama o el colorrectal, en España no existe un programa de cribado poblacional de próstata debido a la controversia en torno al uso sistemático del análisis del antígeno prostático específico (PSA). Aunque esta prueba permite detectar tumores en fases iniciales, también se asocia a sobrediagnóstico y sobretratamiento, con secuelas físicas y psicológicas para los pacientes.

En este contexto, Galicia se ha situado a la vanguardia con un proyecto piloto puesto en marcha por el Servizo Galego de Saúde (Sergas), área sanitaria de Ferrol, enmarcado en el proyecto europeo PRAISE-U, que busca mejorar la detección precoz de la enfermedad y reducir los efectos adversos de los métodos tradicionales. Este programa, basado en la estratificación individualizada del riesgo, permite que no todos los hombres con PSA elevado pasen directamente a una biopsia, sino que se sometan a un proceso escalonado que incluye consultas de urología, resonancias magnéticas y, solo cuando es necesario, biopsias.

Los primeros resultados son prometedores: entre junio de 2024 y junio de 2025, la Consellería de Sanidade envió 12.000 invitaciones a participar, de las que respondieron alrededor de 5.000 hombres (41,4 %). Hasta septiembre, 4.331 ya se habían realizado la prueba del PSA y el 9,13 % presentaron valores superiores a 3. Tras la estratificación del riesgo, a 414 hombres se les indicó una resonancia magnética y a 91 de ellos, una biopsia. De las 65 biopsias realizadas con resultado definitivo, 40 confirmaron cáncer de próstata, de los cuales el 67 % se detectaron en estadios iniciales. La metodología aplicada, además, ha demostrado aumentar el valor predictivo de la resonancia y reducir el número de biopsias innecesarias.

El cáncer de próstata provoca unas 500 muertes al año en Galicia, por lo que la Xunta plantea ampliar este modelo piloto al conjunto de la comunidad. Además, el proyecto analiza el impacto psicosocial del cribado y la percepción de los participantes, con el objetivo de diseñar una estrategia de prevención más segura y eficiente.

La Comisión Europea ha instado recientemente a los Estados miembros a evaluar la viabilidad de nuevos programas de cribado, incluido el de próstata, en base a la evidencia científica más actualizada. En España, varias comunidades autónomas estudian iniciativas piloto, pero todavía no hay consenso para implantarlo a nivel nacional. Mientras tanto, los especialistas recomiendan la detección precoz solo en varones con factores de riesgo —como antecedentes familiares o población de origen africano— y subrayan la importancia de concienciar sobre la salud prostática, fomentar las revisiones médicas en caso de síntomas y continuar investigando en pruebas diagnósticas más precisas.