La torsión testicular o isquemia testicular es la torsión del cordón espermático, el cual sostiene los testículos en el escroto. Cuando esto ocurre, se interrumpe el riesgo sanguíneo al testículo y al tejido cercano en el escroto.
Sus causas
Algunos hombres son más propensos a padecer esta afección debido a defectos en el tejido conectivo dentro del escroto. El problema también puede ocurrir después de una lesión al escroto que provoque mucha hinchazón o después del ejercicio pesado. En algunos casos, no hay una causa clara.
La afección es más común durante el primer año de vida y al comienzo de la adolescencia (pubertad). Sin embargo, puede suceder en hombres mayores.
Los síntomas incluyen:
- Dolor intenso y repentino en un testículo. El dolor puede ocurrir sin una razón clara.
- Hinchazón en un lado del escroto (hinchazón escrotal).
- Náuseas o vómitos.
Otros síntomas que pueden estar asociados con esta enfermedad son:
- Tumor en el testículo
- Sangre en el semen
- Testículo en una posición más alta de lo normal en el escroto (elevado)
Pruebas que realizará su urólogo o médico de urgencias
- El doctor comprobará si el paciente tiene sensibilidad extrema e hinchazón en la zona de los testículos.
- Comprobará si el testículo en el lado afectado está más alto.
Se recomienda hacer un ultrasonido Doppler del testículo para revisar el flujo sanguíneo, si el paciente tiene una torsión completa, no habrá flujo de sangre a través de la zona. El flujo de sangre también se puede reducir si el cordón está en parte retorcido.
Tratamiento de la torsión testicular
La mayoría de las veces, se necesita cirugía para corregir el problema. El procedimiento involucra deshacer la torsión y suturar el testículo con la pared interior del escroto. La cirugía se debe realizar tan pronto como sea posible tras del inicio de los síntomas. Si se lleva a cabo dentro de las 6 primeras horas, se pueden salvar la mayoría de los testículos.
Durante la cirugía, el testículo en el otro lado con frecuencia se asegura en su lugar. Esto se debe a que el testículo que no está afectado está en riesgo de torsión testicular en el futuro.
Si la afección se detecta a tiempo y se trata de inmediato, el testículo puede seguir funcionando apropiadamente. Las probabilidades de que sea necesario extirpar el testículo se incrementan si el flujo de sangre se reduce durante más de 6 horas. Sin embargo, en ocasiones puede perder su capacidad de funcionamiento aunque la torsión haya durado menos de 6 horas.
Posibles complicaciones
Si se interrumpe el suministro sanguíneo hacia el testículo por un período de tiempo prolongado, éste puede encogerse y tal vez sea necesario extirparlo quirúrgicamente. El encogimiento del testículo puede ocurrir días o meses después de haberse corregido la torsión. La infección grave del testículo y del escroto también es posible si el flujo sanguíneo se limita por mucho tiempo.
Es muy importante acudir al servicio de urgencias si tiene síntomas de torsión testicular, tan pronto como sea posible, y ante cualquier anomalía que note en los testículos, consultar con su urólogo.
