El 15 de septiembre se celebra el día europeo de la salud prostática. Cada año se diagnostican 33.000 nuevos casos de cáncer de próstata en España y ocho de cada diez pacientes lo superan. Es el tumor más común entre los hombres, ya que el 22% de los cánceres que se diagnostican en los hombres en España son de próstata.
A pesar del aumento de la incidencia, la tasa de curación es del 90 % cuando se diagnostica de forma precoz, aunque sigue siendo la tercera causa de mortalidad por tumores masculinos en España, por detrás del cáncer de pulmón y del cáncer de colon. Por eso es de vital importancia alertar a la población de lo importante que es prevenir las enfermedades prostáticas, ya que su diagnóstico precoz significa mayor calidad de vida.
Para prevenir las enfermedades prostáticas es imprescindible acudir al médico, y segur unas pautas de vida saludable con una buena alimentación y ejercicio de forma continuada. A partir de los 50 años tienen lugar una serie de alteraciones hormonales que provocan crecimiento benigno de la próstata dando lugar a la hiperplasia benigna de próstata (HBP), pero en otros evoluciona a cáncer de próstata. La hiperplasia benigna de próstata es la patología más frecuente del aparato genitourinario masculino. Afecta a más del 50 % de los hombres a partir de los 50 años y puede alcanzar una prevalencia del 88 % a los 90 años.
Hoy la gran preocupación de la mayoría de los ciudadanos es cómo prevenir el cáncer, eliminando agentes nocivos que lo producen, como el tabaco, causante del cáncer de pulmón, riñón y vejiga. En la próstata solo sabemos la relación con el consumo de grasas saturadas y el factor genético, presente en un 10 %. Si el padre o un hermano han padecido ese tumor, la posibilidad de tener un cáncer se multiplica de 2 a 4 veces. Por ello, el único método de prevención es la detección precoz, porque el diagnóstico de las enfermedades en las primeras etapas aumenta la posibilidad de curación.
Para la prevención del cáncer de próstata es fundamental el diagnóstico precoz basado en tres puntos importantes:
- Reconocer de los síntomas, no siempre presentes, como la alteración en la micción
- Visitar al urólogo para realizar una exploración
- La determinación del PSA en sangre, cuya elevación refleja que la próstata está creciendo, para posteriormente analizar y realizar las pruebas pertinentes para descartar o confirmar el tumor.
Por todo esto, es fundamental acudir a la consulta del urólogo ante cualquier duda o sintomatología.
