Un nuevo avance desarrollado por Johnson & Johnson podría transformar el tratamiento del cáncer de vejiga, una de las enfermedades oncológicas más agresivas y con alta recurrencia. Se trata de TAR-200, un dispositivo con forma de “pretzel” que se introduce en la vejiga y libera quimioterapia de manera sostenida durante tres semanas, evitando así los efectos adversos de la administración convencional.

El cáncer de vejiga causa más de 220.000 muertes anuales en todo el mundo, según datos de ScienceDirect, con una tasa de mortalidad estimada en 1,8 por cada 100.000 personas. Afecta principalmente a mayores de 55 años y provoca síntomas dolorosos y persistentes, como sangrado constante al orinar. “Hoy en día hay muchos hábitos nocivos o contaminantes en el ambiente que favorecen la aparición de tumores”, advirtió el doctor Guillermo Chantada en una entrevista con la agencia EFE.

Los ensayos clínicos iniciales con TAR-200 han arrojado resultados muy alentadores: en un estudio reciente, el 82 % de los pacientes con cáncer de vejiga de alto riesgo quedaron libres de tumores, y casi la mitad permanecía sin rastro de la enfermedad un año después, sin necesidad de cirugías invasivas ni efectos secundarios severos.

El dispositivo, que se coloca en un procedimiento ambulatorio y permite al paciente continuar con su vida diaria, se perfila como una alternativa real frente a una enfermedad que afecta a más de 82.000 personas al año solo en Estados Unidos.

La Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aceptado TAR-200 para revisión prioritaria, un paso clave que podría acelerar su aprobación y disponibilidad global. De confirmarse su eficacia en fases más amplias de investigación, este sistema representaría una nueva esperanza para miles de pacientes con cáncer avanzado y resistentes a los tratamientos tradicionales.

Información e imagen: Johnson & Johnson